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  • Antonio Flores. ONE UP

Gaslighting Marketing, la manipulación tras la epidemia.

Pasamos momentos delicados donde la sociedad a nivel global lucha contra algo para lo que no estaba preparada, un enemigo invisible que ha sembrado de pánico el sistema de bienestar que conocíamos y ha tambaleado por completo los cimientos del sistema económico.


Durante esta pandemia que ha atacado al mundo entero hemos podido presenciar actos heroicos, llenos de nobleza, de generosidad y tantos otros repletos de egoísmo. Lo que sí es cierto es que hemos asistido a la unión de la sociedad para luchar contra algo tan desgarrador y doloroso como el COVID-19.


Pero, ¿qué nos espera una vez estabilizado el problema y podamos comenzar a retomar nuestra vida normal?, sencillo, la campaña de gaslighting más grande jamás creada en los medios de comunicación de todo el planeta.


¿Qué es el gaslightinng? El gaslighting consiste en manipular psicológicamente de manera sistemática y subliminal con el objetivo de hacer dudar a la víctima de su memoria o hasta de su propia cordura.


El término gaslighting se acuña en el año 1938 por la obra de teatro Gas Light, cuyo argumento nos cuenta la historia de un hombre que intenta convencer a su mujer de que está loca, mientras manipula objetos de su hogar e insistiendo constantemente en que ella está teniendo lagunas de memoria y que está equivocada cada vez que esta habla de los cambios que percibe en su hogar. El término proviene de las lámparas de gas (gas light) que este emplea en el ático de su hogar mientras busca un tesoro y cada vez que la mujer le habla del avistamiento de dichas luces, es increpada por su marido con insistencia diciéndole que no son más que delirios de ella.


Fue en la década de los 60´s cuando las grandes empresas de marketing de Estados Unidos luchaban por crear campañas publicitarias para las empresas generando una despiadada guerra donde la ética brillaba por su ausencia y se podían ver mensajes totalmente misóginos, actores disfrazados de médicos anunciando los beneficios del tabaco para la salud…


El gaslighting se ha convertido en una práctica muy comentada en la historia más reciente cuando en 2016 Donald Trump fue duramente criticado por difundir mentiras contra sus adversarios, viralizar críticas contra todos sus detractores y negar evidencias. Lo acontecido con Volkswagen con su autodenominado “diésel limpio” que se revelaría después como una gran mentira, la campaña de Olay y su anuncio de crema antiarrugas protagonizado por la imagen manipulada digitalmente de la famosa modelo de los 60´s Twiggy o el famoso eslogan de Red Bull “Te da alas” basado en un estudio adulterado por el que la marca pagó 13$ millones a un laboratorio que aseguraba que la bebida energética mejoraba la concentración y la reacción.


Hace muy poco se hacía viral un artículo publicado por Julio Vicent titulado “Prepare for the Ultimate Gaslighting” en el que explicaba la grave crisis social y económica que está por venir.


El artículo dice así:


Debemos estar preparados para lo que se nos viene ahora: la manipulación para dudar de nuestra propia cordura. Cuando el país comience a descubrir cómo “abrimos” y avanzamos, fuerzas muy poderosas intentarán convencernos a todos de que volvamos a la normalidad.

Se gastarán miles de millones en publicidad para que te sientas cómodo nuevamente. Queremos desesperadamente sentirnos bien de nuevo, volver a la rutina, no acostarnos por la noche preguntándonos cómo vamos a pagar el alquiler y las facturas, salir de casa para ir a trabajar.

La necesidad de comodidad será real y será fuerte. Y cada marca vendrá a su rescate, querido consumidor, para ayudar a eliminar esa oscuridad y devolver la vida a la forma en que estaba antes de la crisis.

Cuando el problema es emocional, la solución se convierte en un elemento básico en tu vida. Coca-Cola te hace feliz. Un Mercedes te hace exitoso. Llevar a tus hijos a Disneylandia te hace sentir orgulloso. Somos, como sociedad, ahora vulnerables en una forma completamente nueva.

Es muy fácil cerrar los ojos ante un problema cuando apenas tienes tiempo suficiente para cerrarlos para dormir. El mayor error entre nosotros, que causa una tensión social y política profunda y dolorosa todos los días en este país, es que de alguna manera no nos importamos.

Lo que nos ha dado la crisis es una oportunidad única en la vida de vernos a nosotros mismos y a nuestro país desde la perspectiva más clara. En ningún otro momento, en nuestras vidas, hemos tenido la oportunidad de ver qué sucedería si el mundo simplemente se detuviera.

Y qué momento perfecto para que Best Buy y H&M y Wal-Mart nos ayuden a sentirnos normales, de nuevo. Si pudiera tener el nuevo iPhone en la mano, si pudiera calzar las nuevas Nikes, o beber una Coca-Cola Light, entonces esta sensación muy oscura desaparecería.

Vendrá el bombardeo para hacerte creer que nunca viste lo que viste. El aire no estaba realmente más limpio. Las imágenes eran falsas. Los hospitales no eran realmente una zona de guerra. Esas historias eran una exageración. Los números no eran tan altos. La prensa miente.

No viste personas sin hogar muertas en la calle. No viste la desigualdad. No viste indiferencia. No viste el fracaso absoluto del liderazgo y los sistemas.

Nos preocupamos el uno por el otro. Lo vemos en publicaciones de apoyo en Facebook o Twitter, o en cada comida que se deja a un vecino. Somos buena gente Y queremos definir, en nuestros propios términos, cómo será nuestro país en 5, 10 o 50 años.

Podemos hacer esto a escala personal en nuestros hogares, en cómo elegimos pasar el tiempo de nuestra familia por las noches y fines de semana, qué vemos, qué escuchamos, qué comemos, y en qué elegimos gastar nuestro dinero, y dónde.

Podemos hacerlo localmente en nuestras comunidades, en qué organizaciones apoyamos, qué verdades contamos y a qué eventos asistimos. Y podemos hacerlo a nivel nacional en nuestro gobierno, en qué líderes votamos y a quién le damos poder.

Si queremos un aire más limpio, podemos lograrlo. Si queremos proteger a nuestros sanitarios del próximo virus, y proteger a todos los españoles, podemos hacerlo realidad. Si queremos que nuestros vecinos y amigos obtengan un ingreso digno, podemos hacer que eso suceda.

Si queremos que miles de niños puedan comer si su escuela está cerrada, podemos hacer que suceda. Y sí, si solo queremos vivir una vida más simple, también podemos hacer que eso suceda. Pero solo si nos resistimos a la masiva manipulación que está por venir.



Sin lugar a dudas estamos muy probablemente ante la mayor campaña de marketing creada en la historia de la humanidad, un gaslighting que pretenderá hacernos olvidar lo antes posible toda esta situación por la que atraviesa el planeta entero, una campaña global para que volvamos a la normalidad cuanto antes, pero, ¿qué normalidad? ¿La de un sistema económico que ha demostrado otra vez más no ser sostenible y que no está preparado para asegurar el bienestar a la sociedad? ¿La normalidad del consumismo desmedido?


Solamente si resistimos a lo que nos viene y somos capaces de retener en la memoria el momento actual, podremos ver que la sociedad está avocada sí o sí al salto tecnológico y modelos de negocio diferentes a los que han hecho de este sistema actual un sistema obsoleto.


Modelos de negocio que ya tienen peso específico entre nosotros como la economía digital colaborativa, tecnologías como el blockchain, internet… Pueden hacer si así lo deseamos que este delicado momento de convierta en el momento de ese cambio que tanto necesitamos.


Un abrazo y mucha fuerza.


Antonio Flores Zamora

Team Leader en ONE UP




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